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País de cinéfilos y gourmets

02/11/2010

Cine Gourland

Cinegourland, que se celebró la semana pasada en Getxo, es un festival de cine peculiar, un original evento gastronómico y un certamen cinematográfico y de gastronomía tan singular que es realmente único en su género.

Gente del cine y/o la gastronomía se congregó el pasado fin de semana en Getxo (Vizcaya) en torno a un sugerente programa de ágapes, proyecciones y actividades, con la entrega de los Premios Cinegourland en el centro de la atención mediática. Entre los galardonados hubo famosos televisivos como el presentador Jorge Fernández -copropietario del restaurante T’Amero, en Madrid– o la actriz Ana Risueño, que interviene en una serie tan pertinente como Gran Reserva. No faltaron personajes como Iñaki Núñez -propietario de la bodega Pago de Cirsus y productor de películas como La novena puerta, de Roman Polanski- o el actor y gourmet Caco Senante, que es sobre todo cantautor y durante más de una década dirigió la exitosa Bodeguita de Caco en Madrid. También hubo chefs como Alberto Chicote, de los madrileños No-Do y Pan de Oro, que produce y dirige sus propios cortos, o David de Jorge, responsable de alguno de los blogs, libros y programas televisivos más provocadores.
En el selecto grupo de invitados al certamen estaban la actriz Neus Asensi o el actor y director Achero Mañas, en fraterna comunión con críticos y periodistas gastronómicos de Madrid, Asturias, Mallorca o la Comunidad Valenciana. Así, la cita cinegourmet que en sus dos últimas ediciones se ha trasladado de Laguardia a Getxo resumió, un año más, el espíritu de su artífice, el crítico gastronómico y productor Pepe Barrena. Pese a la modestia de su presupuesto -si lo comparamos con otras iniciativas que disparan con la pólvora del rey-, Cinegourland se ha posicionado como el evento más sugerente de cuantos integran la farándula gastronómica y quizá también la cinematográfica.

Entre las proyecciones incluidas en el programa, destacaron la comedia Guerra de vinos, basada en una cata-enfrentamiento real entre vinos californianos y franceses, y el musical Soul Kitchen, probablemente, la mejor película gastronómica del año. A la hora de comer, hubo una amena sardinada popular en el encantador Puerto Viejo de Getxo o una comida en el Bascook de Bilbao, el restaurante en el que Aitor Elizegui -uno de los valores más sólidos de la cocina contemporánea vasca en el Gaminiz de Zamudio y de la tradicional en el Baita Gaminiz de Bilbao- da su interesante versión de la bistronomía.

En el programa complementario destacó una instructiva cata de kopi luwak: ya saben, el café que cuesta a unos 50 dólares la tacita y cuyo exagerado precio se expresa en la moneda norteamericana porque sus escasos 500 kilos de producción anual apenas dan para suministrarlo en los locales más esnobs de Manhattan. A falta de que lo hagan sus características organolépticas, explica ese precio el hecho de que, para separar la pulpa de la semilla, se sometan los granos a la digestión de la civeta indonesia y se recojan a mano entre sus excrementos.

Crónica publicada en Diario Información.

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